Beneficios de la Manteca de Karité

La manteca de Karité es un hidratante natural que cada vez se usa en más productos cosméticos. En África, su país de origen, se utiliza en su forma pura de manera que se mantienen sus propiedades intactas. Para ello, el fruto del árbol Karité se hierve, se seca y finalmente se machaca para extraer la manteca.

 

En algunos pueblos africanos como Mali, la Manteca de Karité se utiliza para todo: para la construcción de canoas y casas, para cocinar, para los tratamientos cutáneos y la pérdida de cabello.

 

Manteca de Karité para la piel

 

En cuanto al tratamiento cutáneo actúa como un agente acondicionador de la piel y como un agente que aumenta la viscosidad. Trabaja como acondicionador cutáneo de dos maneras: ayuda a retener la hidratación y a disminuir la pérdida de agua cutánea mediante la creación de una barrera protectora sobre la piel. También ayuda a reducir la apariencia de la piel áspera y zonas secas. Muchos optan por este ingrediente como hidratante debido a su contenido de grasas insaponificables, lo que significa que, a diferencia de otros aceites grasos, no se convierte en jabón cuando está en presencia de un alcalino potente conservando así sus propiedades hidratantes.

 

Además, los componentes hidratantes de la manteca de karité son similares a las producidas por las glándulas sebáceas de la piel. De hecho, por su estructura y función que se asemeja al contenido lipídico de la piel, la manteca de karité se considera un factor hidratante natural. Como tal, ayuda a mantener la estructura intracelular de la epidermis intacta, a evitar las bacterias, favorecer el proceso de curación y regeneración de la piel y prevenir la irritación de la dermis.

 

Es particularmente útil para aquellos que buscan mejorar la apariencia de la piel seca o para los que necesitan una ayuda extra para combatir el clima del frío invierno. También actúa como antiinflamatorio ayudando a reducir el picor y a sanar la piel irritada o quemada por el sol. La forma pura de la Manteca de Karité absorbe los rayos UVB de forma natural para proteger la piel del daño solar. También contiene propiedades antioxidantes tan potentes como el del té verde y la oliva. Se puede encontrar la manteca de karité en todo tipo de productos cosméticos como lociones corporales, hidratantes faciales, bálsamos capilares, barras de labios, pastillas de jabón, cremas para el contorno de ojos, protectores solares o cremas de manos.

 

Como la mayoría de los ingredientes botánicos, la Manteca de Karité se considera segura para su uso tópico. Aún así, hay que tomar precauciones en caso de que se padezca alguna alergia a los frutos secos.

 

Manteca de Karité para el cabello

 

La Manteca de Karité puede aplicarse tanto al cabello como al cuero cabelludo. Su capacidad para retener la humedad de la piel también ayuda a mantener la salud capilar, ya que crea una barrera alrededor del cuero cabelludo y el cabello y previene su sequedad. El cuero cabelludo seco, irritado o escamoso puede beneficiarse de la capacidad de hidratación y retención de humedad del karité y ayudar a aliviar diversos síntomas de afecciones cutáneas. Además, está barrera también proporciona protección ante los daños solares y puede utilizarse para hidratar las puntas del cabello reduciendo su sequedad y rotura.

 

El tratamiento capilar con la manteca de karité puede beneficiar la salud de todo tipo de cabellos, en especial la de los secos y quebradizos. Proporciona elasticidad, hidratación y protección y debido a sus propiedades regenerantes ayuda a restaurar la estructura del cabello y le aporta suavidad, brillo y volumen.

 

Para ello se puede utilizar en forma de mascarillas capilares, aplicando una pequeña cantidad de manteca sobre el cabello limpio y dejando actuar durante unos minutos para finalmente aclararlo con agua.

 

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